Preparación para la siembra de las semillas de cannabis

Preparación antes de la siembra de las semillas de cannabis

El lugar importante en el sistema de las medidas dirigidas al aumento de la fertilidad del cáñamo está ocupado por la preparación de las semillas de cannabis para la siembra. Las recepciones no complicadas permiten quitar las mejores semillas de marihuana por las cualidades de siembra, sanearlas, subir la energía (velocidad) de la germinación.

El lugar importante en un sistema de las medidas dirigidas al aumento de la fertilidad de las plantas de cannbis está ocupado por la preparación de las semillas de cannabis para la siembra. Las recepciones no complicadas permiten sacar las mejores semillas de marihuana por sus cualidades de siembra, sanearlas, subir la capacidad germinativa. Las semillas de cannabis que se almacenaban durante dos-tres años habitualmente pierden su capacidad germinativa. A menudo las semillas frescas tampoco tienen buena capacidad germinativa, si fueron obtenidas en condiciones del verano húmedo y frío. Las semillas de cannabis que por la falta de memoria o por alguna otra causa se han quedado para el invierno en la casa de campo también serán problemáticas.

Índice del documento

  • ¿Por qué las semillas de cannabis mueren?
  • Esquema aproximado de la sucesión de realización de la preparación de las semillas de marihuana
  • Selección o calibración por el peso específico
  • Tratamiento térmico (calentamiento)
  • Mordentado
  • Humectación, tratamiento por los microelementos y chapoteo
  • Anexos
  • Anexo 1. Determinación de la capacidad germinativa de las semillas de cannabis
  • Anexo 2. Fungicidas
  • Anexo 3. Escarificación – la lesión de la envoltura de la semilla
  • Anexo 4. Como preparar la solución del permanganato
  • Anexo 5. Desinfección del suelo en los invernaderos

¿Por qué las semillas de cannabis mueren?

Las propiedades de siembra de las semillas de cannabis, es decir la capacidad germinativa, la velocidad y energía de germinación y también viabilidad dependen de variedad, duración y condiciones de su almacenaje, además de la contaminación de semillas de cannabis por varios agentes morbíficos de enfermedades bacterianas y virales, también de las larvas de insectos dañinos. El contagio de las semillas de marihuana puede pasar a través de las lesiones mecánicss, a través del polen, a la formación de las semillas de la planta adulta ya inquinada y al almacenamiento  inpropriado de semillas de cannabis.

Cayendo dentro o en la superficie de las semillas, los microorganismos patógenos e insectos dañinos encuentran un lugar conveniente para la invernada, como resultado la planta resulta contagiada ya en el momento de la germinación de la semilla. El desarrollo posterior de enfermedades a partir del momento de contagio hasta la aparición de los primeros síntomas (el período de incubación) depende de los rasgos biológicos del agente morbífico, grado de la receptividad de la planta y condiciones del medio ambiente. Si las condiciones favorecen al patógeno que ha penetrado en los tejidos de la planta, la enfermedad empieza a desarrollarse. Además el desarrollo de la planta joven resulta íntimamente ligado con el desarrollo del parásito. Así ¿por qué las semillas de marihuana mueren?

Hay una multitud de las causas. Aquí están las más frecuentes:

  • La infección llevada con semillas. ¡Si Usted duda de la calidad de las semillas de cannabis, es necesario descontaminarlos!
  • La infección llevada con el suelo de plantación.
  • La toxicidad o alta acidez del suelo.
  • El suelo con la cantidad excesiva de sales.
  • El suelo demasiado denso.
  • La siembra profunda.
  • La humectación excesiva. Las semillas de cannabis pueden pudrirse hasta a la profundidad normal de la siembra.
  • La siembra de las semillas de marihuana que se almacenaban durante largo tiempo con la temperatura baja. En este caso las semillas pueden entrar en el estado de la tranquilidad profunda y es difícil sacarlas de este estado. Tales semillas de cannabis pueden germinar dentro de 2–3 semanas.

El esquema aproximado de la sucesión de la realización de la preparación de las semillas de cannabis

  • Selección o calibración por el peso específico.
  • Tratamiento térmico (calentamiento).
  • Mordentado.
  • Humectación, tratamiento por microelementos y chapoteo.

Por eso cualquiera violación de la sucesión de estas operaciones con la preparación de las semillas de marihuana para la siembra en vez de la utilidad sólo puede causar algún daño. ¿Y qué hacer con las semillas de cannabis compradas en una tienda? Recuerde que semillas de híbrido y semillas de alta calidad producidas por las grandes firmas-productores de las semillas de cannabis, se suministran en las tiendas ya tratadas contra insectos dañinos y enfermedades.

Por eso es necesario leer con mucha atención las anotaciones que habitualmente están en el reverso de los paquetes de firmas. Si está indicado que las semillas de cannabis ya están preparadas por completo para la siembra, no necesitan de ningún tratamiento; además, cualquier tratamiento adicional puede ser nocivo.  Hay una multitud de modos de la preparación de las semillas de cannabis para la siembra. Además la condición principal es no aplicar al mismo tiempo algunos modos porque esto reducirá la capacidad germinativa de las semillas de marihuana.

Selección o calibración por el peso específico

Si Usted mismo ha cultivado las semillas, es necesario seleccionarlas. Para la siembra más vale usar semillas grandes, bien formadas. El modo más simple de la selección (limpieza) es por medio del viento. Las semillas de 100-150 cm de altura en los lugares de las corrientes de aire echan sobre la arpillera. Además por el chorro del aire las semillas de cannabis no formadas bien (delgadas) vuelan a mayor distancia. Por el peso las semillas de cannabis también se puede dividir en 3–5% solución de la sal común o del salitre amoniacal (30–50 g en 1 l del agua). Las semillas echan por pequeñas porciones y se mezclan bien. Las semillas de cannabis más válidas sedimentan al fondo, y las ligeras emergen. Las semillas emergidas se quitan y la solución se vierte afuera. Las que han sedimentado se lavan bien (2–3 veces) y se secan al aire.  La calibración (la selección por la dimensión) se realiza, como regla, por los productores de las semillas de cannabis. En venta están ya calibradas.

Tratamiento térmico

Contra infecciones virales, para el aumento de la capacidad germinativa de las semillas de cannabis y para el aumento de la cantidad de flores femeninas es necesario el tratamiento térmico de semillas (calentamiento). Sus regímenes dependen de la variedad. Como regla la temperatura durante el calentamiento no supera a 55°С. El tiempo de tratamiento llega hasta 2 horas.

Las semillas secas echan por la capa hasta 2 cm y colocan durante 2–4 horas al horno o a la plancha con temperaturas +50-55°С. Al calentamiento suben la temperatura poco a poco, y revuelven las semillas. Se puede calentar las semillas en un horno en los saquitos de gasa, revolviendo cada 30 minutos. Para el calentamiento de las semillas de cannabis en el agua caliente (con la temperatura +50-55°С) se puede colocarlas en el termos con el agua de la temperatura necesaria (obtener el agua de tal temperatura se puede, habiendo mezclado partes iguales del agua hervida y fría).

Para proteger de nematodos, ácaros y trips las semillas se colocan durante 10 minutos en el agua caliente (50–52°С). Justamente después del calentamiento es necesario colocar las semillas de cannabis para 2–3 minutos en el agua muy fría, y luego secarlas (si Usted no va a sembrarlas enseguida). El calentamiento de las semillas también se puede realizar cerca de las baterías de la calefacción central durante un mes con la temperatura 25–28°C. Las semillas calentadas dan buenos gérmenes. Las semillas de híbridos no se calientan. Sin embargo, hay una opinión que el tratamiento térmico baje la capacidad germinativa de las semillas.

Mordentao

La mayoría de las enfermedades de hortalizas pasa con las semillas y con el material de siembra. La desinfección considerablemente baja el nivel de su contaminación por la flora bacteriana y hongos, y sube la estabilidad de las plantas en el período inicial del crecimiento. Especialmente es importante el tratamiento de las semillas de cannabis y el material de la siembra contra los insectos dañinos que habitan en el suelo.  Las semillas descontaminan por medio de los modos secos y húmedos.  Entre los primeros es el más sencillo es el mantenimiento de las semillas de marihuana en el sol durante 2–3 días. Tampoco es complicado irradiar las semillas por medio de una lámpara ultravioleta.

Para la desinfección húmeda con el objetivo de la eliminación de la infección externa a menudo usan:

  • 1–1,5% solución del potasio permangánico. El tratamiento dura 20–30 minutos
  • 2–3% solución del agua oxigenada calentada hasta la temperatura 38–45°С (la duración del tratamiento – 5-10 mins).
  • 1% solución del ácido clorhídrico.
  • 0,04% solución del ácido fosfórico (durante 2-3 horas).
  • 3% solución del aceite acético (con el lavado posterior en el agua antes de la reacción neutral que se determina por el medio del papel de tornasol).
  • La solución del ácido bórico (0,2 g a 1 l del agua) o el sulfato de cobre (0,1 g a 1 l del agua).

Hasta un 5% de las semillas de cannabis pueden ser contagiadas de dentro (por ejemplo, por el virus), por eso durante el cultivo de las plantas quitan todas las plantas con muestras de su presencia. Las semillas se colocan en 1,5% solución de mostaza y se revuelven periódicamente. Contra enfermedades bacterianas las semillas de hortalizas tratan por la savia del áloe. Para esto la planta se mantiene durante 5-6 días en la oscuridad con la temperatura 2°С, luego se estruja la savia y se cría por su agua (1:1).

En la solución obtenida las semillas se encuentran durante 24 h, después de que se secan. Se puede también usar la savia de calanchoe o masa verde de paeonia anomala. La savia de las hojas de áloe y calanchoe estimula el crecimiento, y la savia de la masa verde de la paeonia anomala posee la actividad antibacterial muy fuerte. También existe otro modo de aumentar la resistencia de las plantas a de este tipo de enfermedades: las semillas se colocan durante 12 horas en las soluciones de abonos minerales (1 g en 1 l del agua): superfosfato – 10, salitre potásico – 10, manganeso sulfúrico — 0,2. Se puede usar la solución de agua de estiércol de vaca (1:6).

Contra la bacteriosis vascular las semillas de cannabis se tratan por la solución de ajo. Para esto 25 g de la oruja de ajo mezclan en un frasco con 100 ml del agua. En esta mezcla ponen las semillas durante una hora y cierran el frasco, luego las lavan y secan. Las semillas y el material de siembra, tratados debidamente, conservan antes de la siembra en locales secos con una buena ventilación (mejor en la penumbra, en la ausencia de la luz solar). Mantienen las temperaturas en los límites 8-10 °С, sin permitir sus oscilaciones notables. Durante la primavera hay que proteger las semillas de la transpiración.

Humectación, tratamiento por los microelementos y chapoteo

Tratamiento de las semillas de marihuana por los microelementos

El tratamiento se realiza antes de la siembra durante 12-24 horas. Los microabonos se disuelven en el agua caliente (45°С).

Además son necesarios (1 g en 1l):

  • bicarbonato de sodio (la sosa bebible) — 5
  • ácido bórico – 5
  • permanganato – 5
  • vitriolo blanco — 0,2
  • cobre sulfúrico — 0,05.

Se puede disolver la pastilla de los microabonos. El tratamiento de las semillas de marihuana por la solución de los microelementos da a las plantas la salida buena, además consumen los abonos nitrogenados en las cantidades normales y se acumula menos nitratos. Después de la humectación las semillas de cannabis se secan, sin lavarlas.   En vez de los microabonos se puede usar el extracto de la ceniza de árbol que contiene cerca de 30 elementos de la alimentación mineral. Para esto 20 g de la ceniza disuelven en 1 l del agua durante 1–2 días, periódicamente revolviendo. También se puede añadir una cuchara del estiércol de vaca líquido y luego mojar las semillas durante 4-6 horas.

Es cómodo y eficaz mojar las semillas de cáñamo en la solución de los abonos compuestos. Para esto en 1 l del agua disuelven una cucharilla. Los abonos y las semillas se mantienen en esta solución durante 12 horas. El efecto positivo también resulta de la humectación de las semillas en la orina o en el estiércol líquido aguado en 5-10 veces. En las tiendas de las semillas de cannabis se venden unos preparados más modernos, que estimulan la germinación de las semillas, aumentan la inmunidad de las plantas y su resistencia a las enfermedades. Pero aplicarlos es necesario solamente sobre aquellas culturas y en aquellas dosis, que están indicadas en la instrucción.

Todos estos preparados dan la vida al despertar rápido del embrión de la semilla, estimulan bien los procesos de la germinación de las semillas de marihuana, de la floración y de la formación de los frutos, favorecen al aumento de la resistencia de las plantas a las enfermedades y el descenso de la influencia nociva de los factores desfavorables del medio exterior, agilizan el mismo proceso de la preparación de las semillas de cannabis para la siembra y lo hacen más eficaz. Y muchos de ellos también mejoran considerablemente la aclimatabilidad del plantón. Incluso el bioestimulador más eficaz puede dar el aumento de la cosecha en 25–30% solamente en caso si Ud. garantiza el cuidado normal de las plantas. Por eso además del tratamiento de las semillas de cannabis es necesario realizar la siembra oportuna, el despejo, la fertilización, el riego, la escarda y muchas otras operaciones.

Chapoteo de las semillas de cannabis

Se puede combinar el chapoteo de las semillas de cannabis con el tratamiento por los microelementos. El chapoteo es el tratamiento de las semillas de cannabis con el oxígeno favorece al lavado de la superficie toda la microflora nociva, refuerza la actividad de los fermentos. Al chapoteo en vez del oxígeno se puede usar el aire, pero en este caso la duración del chapoteo es necesario aumentar en un tercio. El vaso se llena de la solución de los microelementos en 2/3 con la temperatura 20 °С. Allá echan las semillas y ponen la manga del compresor de acuario. El aire que pasa a través de la manga, favorece a la mezcla de agua y semillas. La proporción de las semillas de marihuana y agua es 1:5. Es útil añadir un poco de la heteroauxina. La duración del chapoteo depende de la variedad. El criterio más exacto de su terminación es cuando 5–10 % de las semillas se hinchen. Luego las semillas de cannabis se secan hasta el estado de friabilidad. Hay que tener en cuenta que la cantidad y calidad de cosecha depende no sólo de la preparación de las semillas de cannabis, sino también del estado del suelo durante la siembra, de la tecnología de siembra y observación de los plazos óptimos de la ejecución de todos los métodos tecnológicos del cultivo de marihuana.

Anexos

Anexo 1. Determinación de la capacidad germinativa de las semillas de cannabis

Para determinar la capacidad germinativa de las semillas de cannabis es necesario seleccionar cien semillas. Luego tomar platillo o el plato, verter el agua y de través poner la tablilla. Después cubrirla con la gasa, el papel secante o el trapo, cuyas extremos bajar en el agua. Las semillas contadas exponer en la tablilla encima del trapo y cubrir por el cristal. Dentro de 10 días hay que calcular, cuántas semillas de cáñamo han germinado. Su cantidad será igual al por ciento de la capacidad geminativa. Así, si han germinado 80 semillas, entonces la capacidad germinativa es igual a 80%. Al uso de las semillas de cannabis con la capacidad germinativa reducida hay que aumentar la norma de la siembra.

Anexo 2. Fungicidas

Las sustancias fungicidas (del latín fungus – «el hongo» y caedo – «mato») son sustancias químicas capaces por completo o parcialmente aplastar el desarrollo de los agentes morbíficos de las enfermedades de las plantas y usadas para la lucha contra estas enfermedades; es uno de los grupos de las insecticidas.

Los fungicidas subdividen en los siguientes grupos:

  • depende de las propiedades químicas pueden ser inorgánicos (los compuestos del azufre – el azufre molido y coloidal; los compuestos del cobre – el sulfato de cobre; el mercurio – el mercurio cloruro) y orgánicos;
  • depende de la acción en el agente morbífico los fungicidas se subdividen en profilácticos o protectores (previenen el contagio de la planta o detienen el desarrollo y la difusión del agente morbífico en el lugar de la acumulación de la infección antes del contagio, aplastando principalmente sus órganos reproductivos – la mayoría de los fungicidas) y medicinales (influyen en el micelio, en los órganos reproductivos y en las fases invernadoras del agente morbífico, provocando su muerte después del contagio de la planta).

El carácter del uso de los fungicidas es también es diferente: los fungicidas que corroen las semillas de marihuana (se usan para la lucha contra las enfermedades, cuyas patógenos se difunden con las semillas o se encuentran en el suelo), los preparados para el tratamiento del suelo (destruyen los patógenos que se encuentran en el suelo, sobre todo son eficaces en los invernaderos), los fungicidas para el tratamiento de las plantas durante el período de tranquilidad (destruyen las fases del patógeno que invernan, se usan en primavera temprana antes de la soltura de las yemas, en otoño avanzado y en invierno), los fungicidas para el tratamiento durante la vegetación (en general los preparados de la acción profiláctica aplicados durante el verano), para la rociadura y la fumigación de los depósitos, en particular, los graneros y los depósitos de legumbres.

Por el carácter de la difusión dentro de los tejidos de las plantas los fungicidas pueden ser de contacto (local) y de sistema (intravegetal). Los fungicidas de contacto con el tratamiento de las plantas se quedan en la superficie y causan la muerte del patógeno al contacto con él. Algunos de estos fungicidas poseen la acción local profunda, son capaces de penetrar, por ejemplo, en las envolturas externas de las semillas de cannabis. La eficiencia de los preparados de contacto depende de la duración de la acción, de la cantidad del fungicida, del grado de mantenimiento en la superficie tratada, de la firmeza fotoquímica y química, del clima etc. Los fungicidas de sistema penetran dentro de la planta, pasan por el sistema vascular y reducen el desarrollo del patógeno a consecuencia de la influencia directa o como resultado del metabolismo de la planta.

En general su eficiencia se determina por la velocidad de la penetración en los tejidos de las plantas y poco depende de las condiciones meteorológicas.   Los modos de la aplicación del fungicida: la rociadura y polinización de las plantas y del suelo, el mordentao de las semillas de cannabis. Las formas de los preparados: emulsiones, suspensiones, polvos que se mojan, aerosoles. Durante el uso sistemático de los mismos fungicidas su eficiencia puede disminuirse a consecuencia de la formación de las razas resistentes del patógeno. Para prevenir este fenómeno es necesario rigurosamente observar las dosis del gasto del preparado y alternar los fungicidas aplicados. En relación a la grande importancia de los fungicidas para la agricultura su producción crece continuamente.

En la actualidad se efectúa la elaboración activa y la producción de los fungicidas biológicos. Su diferencia principal de los fungicidas químicos es la influencia no química en el agente morbífico de la enfermedad, por ejemplo, los preparados bacterianos contienen el cierto conjunto de las bacterias que son capaces de causar la pérdida de una serie de los tipos de los hongos patógenos. Los fungicidas biológicos se distinguen por la baja toxicidad baja y por la alta eficiencia. Vea más detalladamente: los remedios químicos y biológicos de la lucha contra los insectos dañinos.

Anexo 3. Escarificación – la lesión de la envoltura de la semilla

Los cultivadores de plantas llaman este procedimiento la escarificación. Las lesiones de la envoltura requieren, por ejemplo, las cepas en base a Lowrider’а.

Hay muchas vías para realizar la escarificación:

  • se puede tratar las semillas de cáñamo por el agua hervida;
  • la influencia alternativa de las temperaturas altas y bajas. Las semillas se colocan en el saquito de tela o de gasa y bajan para algunos segundos primero en el agua hervida, luego en el agua de hielo. El procedimiento se repite 2-3 veces. Las semillas de cannabis con la envoltura abierta sacan del saquito y con las que se han quedado continúan trabajar;
  • la escarificación mecánica, cuando las semillas se mastican con gran arena fluvial o las cortan con precaución o punzan.

Anexo 4. Cómo preparar la solución del permanganato

Cómo preparar correctamente la solución del permanganato de la concentración necesaria. La mayoría de los horticultores no tiene la posibilidad en las condiciones domésticas pesar 1 g del permanganato y la pone a ojo de buen cubero.   Sin pesar se puede determinar bastante exactamente la cantidad necesaria del permanganato por medio de la cucharilla (con el volumen de 5 ml). En esta cuchara se contiene 6 g del permanganato. El exceso del permanganato es necesario quitar de la cuchara por la parte plana del cuchillo. Respectivamente, la disolución de 6 g del permanganato en 600 ml del agua dará 1% solución necesaria.

Anexo 5. Desinfección del suelo en los invernaderos

Durante el uso largo en el suelo se acumulan los agentes morbíficos de las enfermedades y los insectos dañinos. Por eso el suelo la capa superior (15-25 cm) se sustituye periódicamente (es deseable hacerlo anualmente) o la descontaminan. Hay unos modos diferentes de la desinfección:

  • La alternación de las culturas, por ejemplo el tomate y el pepino (que contiene el desarrollo de la bacteriosis del pepino, la podredumbre de la coliflor, el cáncer bacteriano del tomate y las arañas rojas).
  • El traslado del invernadero a otro lugar (si es posible).
  • La sustitución del suelo. Sustituyen el suelo en el bancal en la profundidad de 15-25 cm, como mínimo 8–10 cm. La sustitución en profundidad menor puede resultar poco eficaz, sin embargo contra el rocío harinoso y la podredumbre blanca de los pepinos es suficiente sacar la capa fina del suelo (2–5 cm). El suelo contagiado toman del invernadero y ponen en la pila de la altura hasta 1–1,5 m, poniendo en capas el estiércol fresco o riegan por el estiércol líquido. Si el suelo es ácido, añade la cal (hasta 4 kg en 1 m cúbico) o la tiza. El suelo va descontaminándose durante 2–3 años (en caso de la podredumbre blanca — durante 4–5 años). No hay que usar repetidamente la mezcla trabajada del suelo.
  • Limpieza con vapor del suelo. Lo cierran por la lona y tratan por medio del vapor de la caldera. Si realizar la limpieza con vapor causa algunas dificultades, aplican otros modos de la esterilización: por ejemplo, el tratamiento por las plaguicidas. Haciéndolo respetan las medidas de la prevención – llevan las plantas del invernadero, abren los ventanillos, riegan de la solución de trabajo en los guantes de goma y no más tarde que 4 semanas antes de la siembra (plantación). Riegan escrupulosamente el suelo de una de las plaguicidas (siguiendo con la instrucción del producto químico).
  • Desinfección del suelo. No es el modo complicado, pero del punto de vista ecológico no es el mejor modo.

El suelo riegan escrupulosamente (no más tarde que 4 semanas antes de la siembra o de la plantación) de uno de los productos químicos:

  • solución del fungicida eficaz y del antiséptico;
  • 2% solución de la formol en el agua, 25 litros a un metro cuadrado;
  • solución caliente del sulfato de cobre (100°С, una cuchara en 10 l del agua), 10 litros en 15-20 metros cuadrados del suelo.
  • En los invernaderos es difícil librarse de la araña roja y otros insectos dañinos para las plantas. En estos casos es útil helar el invernadero cada 4–5 años. Para que en el terreno no caiga la infección, a la entrada (sobre la bandeja) ponen el pequeño tapiz húmedo de la espuma plástica (sobre la bandeja) en que echan el salitre amoniacal con añadidura del sulfato de cobre (cada uno entrando obligatoriamente pisa el pequeño tapiz). O para no estropear el calzado a la entrada ponen el calzado de recambio. Para no llevar la infección en el suelo, más vale no plantar el plantón de las empresas viejas de invernadero y tampoco la cebolla para la verdura que a menudo está contagiado por el nematodo).
  • La desinfección de las construcciones de los invernaderos. Para esto 400 g del cloruro de cal disuelven en 10 l del agua, hacen una infusión durante 2–4 horas. Luego vierten el líquido claro del depósito y lo usan para la rociadura o la mojadura de las construcciones por medio del pincel (tratando llegar más profundamente en las hendiduras).

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